Sobremesa
Este blog es de productos nuevos y lugares que me parecen curiosos
viernes, 18 de septiembre de 2015
martes, 15 de septiembre de 2015
VINO TINTO:
El vino tinto es un tipo de vino procedente mayormente de mostos de uvas tintas, con la elaboración pertinente para conseguir la difusión de la materia colorante que contienen los hollejos de la uva. En función del tiempo de envejecimiento que se realice en la barrica y en la botella, pueden obtenerse vinos jóvenes, crianzas, reservas o grandes reservas.
El vino tinto es un tipo de vino procedente mayormente de mostos de uvas tintas, con la elaboración pertinente para conseguir la difusión de la materia colorante que contienen los hollejos de la uva. En función del tiempo de envejecimiento que se realice en la barrica y en la botella, pueden obtenerse vinos jóvenes, crianzas, reservas o grandes reservas.
VINO ROSADO:
El vino rosado es aquel que tiene algo del color típico del vino tinto, pero solo lo suficiente como para darle un color rosa, que puede ir del claro al fuerte casi violeta, según las uvas y las técnicas de producción usadas.
Históricamente el rosado era un vino seco bastante delicado, ejemplificado por el Anjou rosado del Loira. De hecho el claret original era un vino pálido (clairet) de Burdeos que probablemente hoy sería considerado un rosado.[1] El Weißherbst es un tipo de rosado alemán hecho solo con una variedad de uva.[5]
Tras la Segunda Guerra Mundial se pusieron de moda los rosados medio dulces para el consumo de masas, siendo ejemplos clásicos el Mateus Rosé y los blush estadounidenses de los años 1970 (véase más abajo). Ahora parece estar volviéndose a un estilo más seco y «grande», vinos hechos a partir de uvas como la Syrah, Grenache y Cariñena en regiones más cálidas como la Provenza, Languedoc y Australia. En Francia el rosado ya ha superado al blanco en ventas.[2] En los Estados Unidos, una cosecha récord en 2005 en California ha resultado en un incremento de producción y producción de varietales rosados, ya que los productores prefirieron elaborar esto a dejar un excedente de tintos sin vender.[2]
El vino rosado es aquel que tiene algo del color típico del vino tinto, pero solo lo suficiente como para darle un color rosa, que puede ir del claro al fuerte casi violeta, según las uvas y las técnicas de producción usadas.
Producción[editar]
Hay tres formas de producir vino rosado: por contacto con los hollejos, por sangrado (saignée) y por mezcla.Contacto con los hollejos[editar]
Esta técnica de producción se usa cuando el rosado es el producto primario. Consiste en aplastar uvas de hollejo tinto, permitiendo que éste quede en contacto con el mosto durante un corto periodo, típicamente dos o tres días.[1] Entonces se prensan las uvas, y se descartan los hollejos en lugar de dejarlos en contacto durante toda la fermentación (como en el caso del tinto). Los hollejos contienen buena parte de los taninos y otros compuestos de sabor fuerte, y al retirarlos se obtiene un sabor más parecido al del vino blanco.[2] Cuanto más tiempo se dejen los hollejos en contacto con el mosto más intenso será el color del vino resultante.Sangrado[editar]
El rosado también puede obtenerse como subproducto de la fermentación del vino tinto, empleando una técnica conocida como sangrado (saignée). Cuando el productor desea dar más taninos y color a un tinto, puede retirarse parte del zumo rosa en una etapa temprana. El tinto que queda en las cubas se intensifica al reducirse el volumen total, y el mosto de la maceración se concentra. El zumo rosa que se sangre puede fermentarse separadamente para producir vino rosado.[3]Mezcla[editar]
La producción de rosado por mezcla de vino tinto y blanco es infrecuente. Este método se desaconseja en la mayoría de las regiones viticultoras, a excepción de la Champaña, e incluso en ella varios productores de alta calidad no lo emplean, prefiriendo el sangrado.[4]Estilos[editar]
Tras la Segunda Guerra Mundial se pusieron de moda los rosados medio dulces para el consumo de masas, siendo ejemplos clásicos el Mateus Rosé y los blush estadounidenses de los años 1970 (véase más abajo). Ahora parece estar volviéndose a un estilo más seco y «grande», vinos hechos a partir de uvas como la Syrah, Grenache y Cariñena en regiones más cálidas como la Provenza, Languedoc y Australia. En Francia el rosado ya ha superado al blanco en ventas.[2] En los Estados Unidos, una cosecha récord en 2005 en California ha resultado en un incremento de producción y producción de varietales rosados, ya que los productores prefirieron elaborar esto a dejar un excedente de tintos sin vender.[2]
VINO
El vino blanco es un tipo de vino obtenido por la fermentación de mosto sin cascarillas ni semillas. Puede ser elaborado a partir de variedades de uvas blancas (blanco de blancos) o de uvas negras de pulpa blanca (blanco de negros).
Si el mosto tiene más de 272 gramos de azúcar por litro, se obtendrá un vino dulce natural con un mínimo de 8 grados. Si tiene menos de 5 y el dulce no se nota en el paladar, entonces se trata de un blanco seco.
No debe consumirse nunca a menos de 8 grados. A temperaturas inferiores la copa se empaña fácilmente, lo que no permite la correcta apreciación de la transparencia y los matices del color.
La historia del consumo de este tipo de bebida data de, al menos, unos 2500 años. Ha acompañado el desarrollo económico y colonizado todo el mundo cuyos habitantes son bebedores de vino, como es el caso de Europa, América, Oceanía, y en menor medida Asia y África por razones religiosas y climáticas.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


